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febrero 02, 2005

La ciencia del trabajo en equipo

La historia de Noé, el diluvio y su arca le sirven al autor de este artículo como metáfora sobre la innovación y el trabajo en equipo. "¿Qué hubiera sucedido si, ante la llegada del diluvio, en lugar de encargarle la construcción de la famosa arca, Dios hubiera decidido que fuera el propio Noé quien se ocupara de salvar su pellejo y el de todos los animales?" Tras ciertas reticencias, Noé convence a los animales de la necesidad de ponerse manos a la obra ante la dura lluvia que va a caer. Pero como en las situaciones de crisis es donde más necesario es el liderazgo, las bestias piden al patriarca la formación de "equipos interfuncionales de alto rendimiento" con sus coordinadores. El grupo de los más peculiares y radicales (dragones, sirenas, unicornios...) no supo aceptar ni críticas ni disciplina, y decidió salvarse con su cuenta "con los resultados que ya conocemos". Puesta la esperanza en un grupo más prudente, formado por animales "interdisciplinares" que se movían bien en más de un medio (patos, ranas, focas...), resultó que generó un buen número de ideas, pero fueron tachadas rápidamente de inconsistentes e impracticables por los especialistas, porque "la ignorancia es atrevida, pero saber sólo un poquito lo es todavía más". Quedaban pues los especialistas (el topo, el guepardo, el castor y algún pájaro carpintero) para sacar las castañas del fuego y salvar el reino animal. Sus propuestas, muy costosas y difíciles, requerían una inversión y un tiempo de los que Noé no disponía. Sin que nadie contara con ellos, pues no había constancia de ninguna iniciativa por su parte, a los animales domésticos les dio por reflexionar. Y habló el burro: "Los compañeros habíamos pensado en hacer una cuadra como en la que estamos pero en la que quepamos todos, y taparla bien para que no entre el agua". La idea era tan sosa como pragmática y viable. Implicaba trabajo duro, pero riesgo moderado. Así, Noé aprendió, y nosotros con él, que en el proceso de generar innovación había que mantener el equilibrio entre riesgo y recompensa, entre número de ideas y calidad, entre originalidad y aplicabilidad. Y que era mejor algo de colaboración entre los equipos que pura competencia. Y que en el ambiente adecuado surgirán buenas ideas incluso de quien parecía incapaz de tenerlas. >>Leer (y II)
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